
Sales de la entrevista laboral con una buena sensación: respondiste con seguridad, cumplías con el perfil y sentiste que la conversación fue un éxito. Pasan los días… y no hay noticias. Entonces aparece la incertidumbre: ¿debo escribir?, ¿es mejor esperar?, ¿insistir puede jugar en contra?
Esta situación es más común de lo que parece, especialmente en procesos de selección de entornos exigentes, donde las decisiones pueden tomar más tiempo por la cantidad de postulantes y etapas internas.
La buena noticia es que el proceso no termina cuando acaba la entrevista. Saber cómo y cuándo hacer seguimiento después de una entrevista laboral demuestra interés, profesionalismo y organización. En esta nota te contamos qué hacer si no recibes respuesta después de una entrevista y cómo darle seguimiento de forma adecuada.
Antes de sacar conclusiones, es importante tener en cuenta que muchos procesos de selección pueden extenderse más de lo previsto. En el sector aeroportuario, por ejemplo, suelen intervenir varias áreas, validaciones internas o evaluaciones adicionales.
Que no te llamen de inmediato no significa que hayas quedado descartado. En muchos casos, simplemente el proceso sigue en curso.
Nuestro primer consejo es mantener la calma y evitar actuar por impulso.
El tiempo ideal para hacer seguimiento depende de lo que se haya indicado en la entrevista:
Si te dieron un plazo claro (por ejemplo, “te llamamos en una semana”), espera a que ese tiempo se cumpla.
Si no se mencionó un plazo, recomendamos esperar entre 5 y 7 días hábiles antes de escribir.
Este margen muestra respeto por el proceso y evita parecer apresurados.
El seguimiento no se trata de insistir, sino de comunicar interés de manera educada y estratégica. Aquí te dejamos los pasos clave:
Si la entrevista fue coordinada por correo, ese mismo medio es el más recomendable. Evita llamadas inesperadas o mensajes informales si no han sido indicados.
Un buen mensaje de seguimiento debe ser corto, cordial y directo. Agradece la entrevista, reitera tu interés y consulta amablemente por el estado del proceso.
El objetivo es mantenerte presente, no presionar. Un tono profesional siempre suma puntos.
En la mayoría de los casos, un solo mensaje de seguimiento es suficiente. Si no recibes respuesta después de ese contacto, lo más recomendable es seguir avanzando en otras postulaciones sin insistir.
Recordemos que un buen seguimiento habla bien de nuestro profesionalismo, pero insistir en exceso puede generar el efecto contrario.
Mientras esperas una respuesta, hay acciones que pueden fortalecer tu perfil:
Revisa tu currículum y ajústalo según lo aprendido en la entrevista.
Evalúa tus respuestas: ¿Qué podrías mejorar para la próxima?
Continúa postulando a otras oportunidades.
Mantén actualizado tu perfil en la bolsa laboral.
Cada entrevista es también una experiencia de aprendizaje.
Algunos errores frecuentes después de una entrevista son:
Escribir al día siguiente pidiendo respuesta.
Enviar mensajes largos o emocionales.
Reclamar una decisión.
Contactar por canales no profesionales.
Detener por completo la búsqueda laboral.
Evitar estos errores nos ayuda a cuidar nuestra imagen profesional.
No todas las entrevistas terminan en una contratación inmediata, y eso también es parte del camino profesional. Cada proceso suma experiencia, confianza y claridad sobre lo que buscamos y lo que podemos ofrecer.
Mantener una actitud proactiva y profesional nos permite seguir avanzando, incluso cuando la respuesta tarda en llegar.
Esperar una llamada no significa quedarse quietos. Aplicar un seguimiento adecuado, mantener nuestro perfil actualizado y seguir postulando nos acerca a nuevas oportunidades como trabajar en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
Revisa las vacantes disponibles en nuestra bolsa laboral, mantén tu información al día y sigue avanzando con confianza. A veces, el siguiente paso es justo el que abre la puerta correcta.